Época prehispánica

    Hace cuatro o tres milenios atrás, han existido en el ámbito geográfico de nuestra provincia, culturas incipientes, primitivas, con formas de vida muy rudimentarias, cuyos asentamientos estaban en la Cumbres de las montañas, hoy en ruinas, que constituyen yacimientos arqueológicos muy valiosos, ejem: Marca qhotu, "Ciudad alta", Marcacoto; Chuchunpunta, "Punta del pezón"; Killayoqh, "que tiene luna"; Marcakunca, "Ciudad del cuello"; Shimin Qhotu, "morro de la boca", etc. Estas culturas primitivas, como es lógico, han tenido sus formas de arte, siendo las principales las siguientes:

    Cerámica: En las citadas ruinas arqueológicas se han hallado ejemplares de cerámica de arcilla cocida, de carácter utilitario, generalmente de forma globular, de boca ancha y también angosta, sin asa, de elaboración rudimentaria, con algúnas decoración incisa o pictórica, de color negro o blanco. Esta cerámica dista de mucho de la técnica y belleza de la cerámica Nazca, chimu, Mochica, etc (Existen algunos ejemplares de esta cerámica primitiva en el Museo de Arte - Aija).

    Arquitectura: Es el arte fundamental de todas las culturas, por cuanto entraña la construcción del abrigo, de la morada en donde vive el hombre. La arquitectura de nuestras culturas pretéritas son muy rudimentarias en su estructura y acabado; el material utilizado es la piedra tosca, unido con el barro, y con esa técnica construyeron viviendas, Tumbas o chullpas, Andenes, canales, etc. Unos de los restos de esa arquitectura en buen estado de conservación y mejor realizado queda en las ruinas de "Shuntur", sobre el fundo Shanán. En Chuchunpunta, en la cumbre existe una edificación subterránea de varios compartimientos reducidos, con puerta hacia el oriente y en buen estado de conservación. En este yacimiento arqueológico existen muchos restos de Chullpas, Andenes que requieren de una labor metódica y científica, para ponerlos al decubierto.

    Escultura: Es el arte más sobresaliente de esa época, arte lítico o de piedra, probablemente antecesor de Chavín. Dos son las formas escultóricas más conocidas: Los Antropolitos o los famosos monolitos y las Estelas. Los monolitos son esculturas antropomorfas, formas de hombre tallados en granito, que representan a Guerreros en cuclillas, con su escudo al costado y su porra al hombro, con una cabeza trofeo a la espalda, generalmente, y con adornos en la cabeza. También representan a personajes femeninos con atuendos, elegantes y muchos Adornos. Se conocen bellos ejemplares de este género procedentes de las ruinas de Illawain. Huancapampa en el caserío Huachón y de Timak, distrito de la Merced. En la Plaza de Aija existen cuatro ejemplares y en la casa del sabio Santiago Antúnez de Mayolo, se conservan doce hermosos monolitos, algunos de ellos excepcionales, que fueron recogidos por don Ernesto Antúnez de M., en la década del veinte.

    El otro motivo escultórico lo constituye las innumerables estelas o dinteles, que son piedras largas, cuya decoración está dividida en tres partes -tricótoma- que representa una figura humana central y dos laterales con figuras de felinos o de perros (zooantropomorfa-animal, hombre). Existe un bello ejemplar de ese género en las ruinas "Shimin Qhotu", Dos de Mayo, tallado en granito blanco, el motivo es ornitomorfo (ave-hombre). En el frontis del templo de la Merced, también existen dos ejemplares, que hacen de cimentación.

    Pintura: Aún Cuando no se tienen mayores vestigios de ese arte, el documento valioso por su antiguedad y su temática, es sin duda, la pintura rupestre o arte de las cavernas de "Cheqha Wain" (Caza de lechuza) en el cacerío de Huaqhna, distrito de la Merced, descubierta en la década de los cincuenta por el profesor Zenobio Mejía Moreno. Esta pintura, ejecutada en las paredes rocosas de una gruta, representan escenas de pastores con figuras de animales, casas y Corrales, de trazos simples, esquemáticos, espontáneos, como es característico a este arte rupestre en el mundo. Las pinturas rupestres de Toquepala-Moquegua tienen una antiguedad de 10,000 años y de las Cuevas de Altamira_España 14,000 años.

    Pintura rupestre en Quillayoqh, representa una figura humana.

    Textilería: También ha existido este arte, por la necesidad de confeccionar las prendas de vestir, que se conocen a través de los mantos de los fardos funerarios, que cubren a las momias halladas en las ruinas. El tejido es simple, hecho en telar rústico y el material utilizado es de algodón, lana, fibra de maguey y también la paja ichu. Es de color marrón o blanco, sin decoraciones. Para comprender la antigüedad de estos restos, hay que considerar a los famosos mantos de Paracas, que corresponden ya a la etapa clásica del florecimiento regional de las culturas, 300 a 200 antes de Cristo.